jueves, 1 de enero de 2015

Viernes luminoso.

El año 2015 ha sido nombrado por la ONU Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz.
La luz nos envuelve, nos da calor, da forma a nuestra vida, desde nuestro alumbramiento,  hasta la luz blanca a la que dicen que nos dirigimos cuando morimos.

Fue lo primero que se creó en el universo,  y desde entonces, como Forrest Gump, no ha parado de correr (a 300.000 km. por segundo, nada menos).

Por su tremenda importancia, este año ha sido nombrado por la ONU Año Internacional  de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz.



Y es que el nombre de esta  onda electromagnética está arraigado en numerosos aspectos de nuestro día a día.


Hablamos de luz en ingeniería, como la distancia entre dos puntos de apoyo de una estructura. También hay luces en medicina, como la luz intestinal, que define el diámetro interno de dicho conducto. Y en astronomía da lugar a una práctica unidad de distancia: el año luz.

En el arte, tenemos la luz de los cuadros de Vermeer, Monet o Sorolla; en música tiene como representantes a Luz Casal, la Electric Light Orchestra o los Lighthouse Family, entre otros; en literatura nos encontramos con la obra Luz de agosto de William Faulkner; en el cine, pocas cosas hay más famosas que la espada de luz de la Guerra de las Galaxias; mientras que en historia, la época en la que se asientan las bases de nuestro sistema político y científico actual se denomina el Siglo de las Luces.


Pero es en la política donde le rinden un mayor y merecido homenaje: mientras algunos declaran, con luz y taquígrafos, que ya ven la luz al final del túnel, dando luz verde a la esperada recuperación, otros piensan que esta opinión es a todas luces incorrecta, y exponen que estamos a años luz de un periodo de bonanza, a la luz de los datos que manejan sobre nuestra economía, y que arrojan luz sobre el tema, expresando además que está claro que los que realizan tal manifestación son cortos de luces.

Espero que la inspiración les ilumine a todos en su quehacer, y que disfrutemos de un 2015 brillante, radiante, refulgente y resplandeciente.




Mientras tanto, y tras los festejos, aparece ante nosotros un buen fin de semana para quedarse en casita y cenar a la luz de las velas en buena compañía. ¡Buen finde, y mejor año para todos!


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