Un equipo griego ficha un nuevo jugador. Lo que debería haber sido un secreto entre el presidente del club y el director de un periódico deportivo, empieza a extenderse vía SMS.
Todo ello nos llevará hasta la sucesión de Fibonacci y la razón dorada.Y en el camino, nos encontraremos con numerosas espirales, girasoles, piñas, conchas, raíces y hojas, métodos para ganar en las apuestas deportivas, violines, el hombre de Vitrubio... ah!, y algo de Matemáticas, por supuesto.
Espero que disfrutéis de la nueva historia de Matifutbol: Fibonacci también juega al fútbol

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